Tú eres el mar
que erosiona constante el arrecife
con sus olas bravías.
Yo soy la densa niebla
que sutil oculta al alma.
Yo soy la profundidad,
la magia y el misterio.
Tú eres la luz,
y el azul claro del cielo
al despuntar el alba.
Tú... el ardiente rayo
de ese sol rojo y dorado.
Yo... el tímido rayo
de una luna plateada.
-María Victoria-
domingo 8 de junio de 2008
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